Sebastián López Batalla

Para Juan Carlos Ujueta

Esta es una historia cualquiera de un refuerzo cualquiera que una mañana de enero aterrizó en el altiplano cundiboyacense proveniente del Río de la Plata en medio de una tibia expectativa por parte de la parcial de turno que para efectos de este caso diremos que es la de Millonarios.

Como sucede siempre en estas historias, el hincha aplicado apenas se conoció el nombre del refuerzo emprendió la juiciosa tarea de averiguar por los antecedentes del llamado a cambiar el rumbo de la historia del equipo en la temporada que se asomaba. Preocupado, descubrió que en la hoja de vida del ariete el único brillo provenía de un fugaz paso por, pongamos, «Hyunday Dinos» de la ignota liga coreana. Además de esta incursión oriental, sendos pasos por, tiremos nombres, el River uruguayo, Frontera Rivera, Rentistas, Huracán Buceo, Paysandú y Bella Vista (todo esto en menos de seis años) rellenaban su currícumum vitae.

«Bueno, estuvo en Corea, algo le habrán visto los empresarios», «bue.. cuantos no han venido con trayectorias así y acá finalmente han engranado y después no han parado de meterla…». Como en cualquiera de estas historias, el porfiado seguidor maquinaba en vano cualquier cantidad de argucias para no aceptar que esta era sólo una más de las historias de refuerzos que en enero llegan al altiplano con maletas cargadas de humo.

Superados los examenes médicos de rigor, el recien llegado refuerzo le dijo a los periodistas que era un goleador, que venía con el mejor ánimo a aportar su granito de arena, que siempre había sido un anhelo para él salir de Uruguay y venir a una liga tan importante como lo es la colombiana y que en Corea no permaneció más tiempo no por razones futbolísticas sino por temas de empresarios que se escapaban de su control.

El hincha, por su parte, se aferraba a esas palabras con una fe ciega, como la de la anciana madre que aferrada a San Antonio se resiste a aceptar que su tesoro que hace rato superó el quinto piso no encontrará su anhelado príncipe azul. Como pasa siempre en estas historias, el reportero de turno, llamémoslo «Toño Cortes», optimista él, aseguró en el programa del mediodía haber visto en el nuevo refuerzo «condiciones que seguramente lo llevarán muy lejos en cuadro embajador». «Se sabe mover, tiene buena pegada» añadiría a la misma hora pero en la cadena rival otro colega, un «Tolosa», podría ser.

En los espacios virtuales de encuentro de los hinchas, aquel principio rector de nuestra justicia según el cual «todo el mundo es inocente hasta que no se demuestre lo contrario» encontraba su plena realización. Como siempre pasa en estos casos, uno o dos, los más cándidos, a los cuatro vientos vaticinaban: «Ya van a ver, el uruguayo la rompe porque la rompe. Le tengo una fe bárbara, me recuerda tanto a Funes cuando llegó…». Junto a ellos, los más sensatos se limitaban a darle un compás de espera: «Hay que verlo, démosle tres o cuatro partidos y hablamos. Se ve que tiene algo».

Cerraban el coro las aves de mal agüero. Aquellas voces que escépticas aseguraban que esta no era más que una historia como todas las demás. Estas eran ferozmente silenciadas por la mayoría. Su suerte, como siempre en estas historias, era la del juglar que con prontitud anuncia la inminente invasión de la ciudad y va a parar a la hoguera por vaticinar la desgracia que termina siempre por ocurrir.

Arrancó el torneo y como siempre pasa en historias de este corte, pasaron dos, tres y cuatro partidos y el nombre del refuerzo nada que aparecía en la lista de anotadores. Llegó la quinta fecha y finalmente un gol de, es hora de bautizarlo, llamémoslo «López Batalla» contra cualquier equipo, el Pasto, por ejemplo, se reportó desde el Campín. Esperamos que no se sorprenda, amigo lector, si le contamos que no había traspasado aún la raya el balón cuando el refuerzo, torsidesnudo, estaba ya trepado en la malla de la tribuna lateral norte abrazando uno por uno a los asistentes para después evidenciar extrañas contorsiones que expertos consultados interpretaron como un principio de delirio extático.

La foto que acompaña este texto, una más de nuestro archivo,podemos decir que corresponde al momento en el que «López Batalla» ya había recibido los primeros auxilios y se disponía a cubrir de nuevo su torso y a recibir la tarjeta amarilla consecuencia lógica de tan eufórica celebración, sobra decirlo muy frecuente en historias como esta.

Ida la euforia, llegó la sexta fecha y tras de ella la séptima, la octava y la novena. Para la decimocuarta, con el equipo del refuerzo en el sótano de la tabla (Millonarios habíamos dicho) y el refuerzo borrado de la titular, aquellas aves de mal agüero resucitaron de entre las cenizas para pasar pronta y dolorosa factura. «¿Si ve? ¿Qué hizo el uruguayo? ¿Ah? ¿Usted cree que si fuera de verdad bueno no se lo habrían llevado a Europa, más en Uruguay que son capaces de vender hasta un cojo?». Como siempre, los que de pesimistas habían pecado no tuvieron más remedio que descargar su frustración pegados a la malla lanzando todo tipo de vituperios al ingrato que en enero los ilusionó.

El refuerzo, en silencio, dejó el altiplano una tarde cualquiera de mayo rumbo a su añorado Río de la Plata. Nadie fue a despedirlo. Es más, para esos días ya nadie se acordaba de él. Como siempre sucede en con estas historias, su nombre y el de quinientos más sólo volvió a ser recordado por los más enfermos en noches de copas y de delirantes ejercicios de memotécnia futbolera. Es por eso y no por más, amigo y seguramente beodo lector, que la historia de López Batalla seguramente le sonó tan familiar. No por el delantero yorugua, pues al fin y al cabo su apellido y el club al que llegó puede ser removido y reemplazado, digamos, por O’Neill y Santa Fe. ..

35 opiniones en “Sebastián López Batalla”

  1. la hinchada azul lo recuerda, creo que en su debut le marco dos goles al Huila, o le marco el del triunfo, contra los mismos, la verdad que robo. Y su primer clasico contra santafe se perdio 1-0 en una noche que a Eduardo Niño se le fue el balon por la mitad de las piernas. Esa noche trato de darle disculpas a la hinchada. pero lo que le dijeron en occidental fue terrible. en fin otro idolo de Casale.

    oigan se acuerdan de julian Gomez, un caleño que llego a millos a principios del 2001, que venia del metrostars. alguien volvio a saber algo de ese tipo.

  2. ayyyyyyyyy millonarios y sus refuerzos chimbos! siempre metiendole mentiras e ilusiones a la gente para asi ROBARLES el dinero del bolsillo domingo a domingo en el campin.

    en el caso de Santa Fe se tendria que hacer la salvedad de que de vez en vez la embocan y traen algo medianamente bueno. (no siempre) pero millos si es experto en traer muertos y mentiras a granel.

  3. Debutó contra el Huila (que traía a Burguez) en un partido que Millonarios perdía 1-0 y ganó 2-1…el segundo gol fue de López Batalla, que solo tuvo que empujarla en el segundo palo.

    Solo faltó anotar que después de la carrera por la celebración del gol en norte, la quitada de la camiseta y demás el tipo quedó fundido, como si hubiera corrido todo el partido, y aca vino otra de las excusas clásicas con esta clase de refuerzos: "es el efecto de la altura, le falta adaptarse".

  4. Este troncazo (uno de tantos que se viste de azul) tuvo el ¿honor? de ser bautizado por el falacioso Casale como "El Bufalito". Que blasfemia más grande contra el gran Búfalo de San Luís. Uno no sabe cual es peor, si el charrúa que corrió hacia norte y luego hacia el aeropuerto rumbo a la Pampa, o el que se sienta en una cabina cercana a lateral sur a decir cada domingo sus sandeces y babosadas

  5. Este es uno de los artículos con mejor redacción que he leido en el Bestiario, sin ser hincha azul me hizo casi vivir mentalmente la situación que semestre a semestre se vive con los paquetes mal llamados refuerzos. Felicitaciones, se han fajao!

  6. Totalmente de acuerdo con Vorpha. La redacción es distinta de todas las que he leído en el bestiario (o sea todos los post). Perdón con SCU, pero el estilo no se parece mucho al que siempre usa, que, sin demeritar, este está mucho mejor. ¿Seguro no fue escrito a cuatro manos?

  7. Lo mejor del artículo es su estilo narrativo, con algún toque de ficción. También es muy bueno, la nostalgía y la frustación del autor. Felicitaciones

  8. No sobra aclarar que los datos corresponden a la realidad. Sólo hizo un gol y fue contra Pasto.

  9. No hay ninguna duda sobre la veracidad del artículo. Por ficción me refiero a las conversaciones y especulaciones de los hinchas y la prensa sobre las calidades del nuevo refuerzo. Especulaciones que en algun lugar se dieron, pues como bien señala el artículo esta es la historia de la mayor parte de nuestros fichajes.

  10. Me parece recordar que cuando finalmente fue licenciado del equipo se quejó largamente de que le debían varias quincenas del contrato, y que incluso le incumplieron con el pago del apartamento…nada raro con el cheque de manager general del equipo: traía semejantes paquetes y ni siquiera les cumplía lo prometido.

    Y tiene razón SCU, el gol fue contra el Pasto y no contra el Huila (ambos quedaron 2-1). Y felicitaciones, de verdad se fajaron con este artículo.

  11. Algún día, hinchas de Millos, volverá un Lunari del cono sur …

    Lo difícil es que sea el "mesías" del equipo, pues con esta dirigencia vamos como el Cúcuta, hace unos años …. A DESAPARECER !!!!

  12. Candidato desde ya para post del año.

    SCU: ¿El Ujueta al que está dedicado el escrito es el mismo que expulsaron del foro de losmillonarios.net (por cierto, poco antes de que me expulsaran a mí también)?

  13. Si recuerdo a este paquete como a otros como caiaffa,y para no irnos tan lejos ciciliano.
    Soy hincha de Santa Fe y nosotros no nos quedamos atras con armani, el "paquetaco" nuñez, y tantos otros que junto a los del vecino de patio han venido a robar, quitarnos la paciencia, y demas.

  14. Yo soy hincha de nacional, pero en verdad me duele que los equipos de la capital siempre traigan unos troncos uno detras del otro y la hinchada no dice nada, aqui en Nacional ya tuvimos nuestro primer tronco llamado Adriano y espero que sea el ultimo, para esa gracia mejor darle la oportunidad a los Colombianos que a estas "figuritas" que solo atracan las pobres arcas de nuestro rentado criollo

  15. naraku-sama: despues de terminar con la era de los puros criollos y contratar de nuevo a extranjeros, nacional contratò en el 2005 a leo fernandez, arquero argentino nacionalizado boliviano. un paquete total, se hizo unos goles increibles. quiso ganarse la hinchada yendo a sur junto al chicho en un partido contra el america. terminaria chupandole banca a saldarriaga. buena persona pero con mas pena que gloria. aunque si, adriano fue otro que se debiò haber quedado.

  16. Me recuerda a la flamante contratacion mexicana del Once Caldas para finales creo de 2004: Antonio de Nigris, delantero oportunista o "güevero"

  17. y otro que esta capando Bestiartio siendo muy buen jugador es Jair Rambal "eternamente suplente por toda la etrenidad", fue suplente hasta de los suplentes que jugaron la final contra Santa fe (aunque no hay que olvidar que gracias a una jugadota llego el segundo), y otro tronco que esta pidiendo bestiario es el caso Ciciliano en Millonarios

  18. Este bestiario es de lo mejor, me hace recordar unas "glorias"…. estos idolos son creados por el genial Casale y el lamebolas blogger azul del Tiempo.

  19. Al fin lo veo. Muchas gracias por hacerle su homenaje a uno de los más troncos que hemos visto en Millos en los últimos años.

  20. Para aportar: cuando llegó a Millos y lo vio jugar, mi papá dijo que le recordó a un tal Maldonado, que "era tan malo que lloraba de la piedra en las entrevistas". Tal vez Maldonado jugó hace demasiado, porque hasta merece su artículo si el material existiera. De nuevo, muchas gracias por esta entrada a SCU.

  21. Para finalizár, y aunque esto no lo vea nadie, Sebastán nació en Treintayres (33). No sé en qué parte de Uruguay es eso.

  22. De éste jugador tengo una anécdota hermosa y es que una vez finalizado un partido, la hinchada de Millos gritaba apasionada "Uruguayo! Uruguayo!…" por Burgues, pero el muy bestia de López Batalla creyó que era para él y se fue a la popular a aplaudir y a agradecer el coro!!!

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