Lista la mascota para el próximo equipo de Bogotá

Afligido por el acaparamiento mediático de la fauna Barranquillera, y aprovechando la ola generada por el recién bautizado Gamero, es hora de reivindicar a otro gran símbolo bogotano: La polilla de estadio. Siempre presente, terror de toda mujer primeriza en el Nemesio, es hora de que reclame su posición entre el hall zoológico de la fama del fútbol colombiano.

Adulto mayor

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Más sobre el lado B de Leonel Álvarez

Ya lo habímos descubierto. En su momento nuestra unidad investigativa sorprendió con el hallazgo de una imagen, evidencia del tiempo que pasó en los teclados de la banda de black metal «The Lion’s Agony». Pero el expediente siguió abierto. Había que saber más, sobre todo ahora que el protagonista de la historia ocupa el tercer cargo más importante del país. Y tras muchos pasos en falso, por fin una fuente que pidió ser identificada: @fatbolyalive con esta imagen, prueba irrefutable de que Álvarez transitó por otras sendas del universo musical. En efecto, al parecer, cuando se sentaba a azotar los teclados, entre las piernas tenía un par de baquetas. Las que usaba en sus freelances como batero de Rod Stewart.

Llegó la luz y no fue gracias a Codensa

Con 400 seguidores en apenas dos días, el Vágner del amor es la nueva sensación del twitter mundial. Sus trinos, cada uno de ellos con 140 caracteres de luz y vibra sana extraída directamente de los chakras de sus perritus Vishnú, Pachamama, Chakra y Cuarzo han traído armonía a la vida de los twitteros que lo han admitido en su TL.  Síganlo y den el paso definitivo hacia la nueva era: @vagnerdelamor

Sáqueme de la duda

¿Qué carajos hacía un cuadro de un animal desconocido en el banco de la selección durante uno de los partidos de la eliminatoria a Francia’98?

El manoverguismo azul recibe adhesiones

Carlos Preciado la tiene clara. Si fuera por su talento, su éxito y continuidad en Millonarios estaría en duda. Visitante frecuente del Bestiario, Preciado, temeroso de no recibir llamado a negociar para renovar su contrato en diciembre, no dudó en coquetearle a la logia de los manoverguistas con este gesto que nuestra unidad investigativa detectó el pasado miércoles en el partido en Tunja contra Chicó. Sabe que una vez admitido en la logia, superados los ritos de iniciación, su atornillada al cargo de volante embajador vendrá por añadidura.  Tiene a la mano el caso Marcio, delantero azul por más de un lustro. Y el de Harry Castillo, que debutó en 1992, fue hasta Corea, volvió y al regresar 13 años le tenían bien guardado su puesto.  Su ingreso tendrá que tener el vistobueno de los ancianos de la tribu, entre ellos, Rafael Robayo:

Robayo, salta a la cancha y hace el saludo manoverguista de rutina.

«Me duele porque más de una persona se burlaba de mí». La efímera historia de Centauros

Fue ascender y se perdió el rumbo. Humildes como ellos solos, los dirigentes del Centauros de Villavicencio se enceguecieron el día que ganaron el cupo en primera división. Su arribo a la división de honor y un buen torneo inicial hicieron creer a los directivos que el equipo podía ser campeón. En el Meta incluso, se decía que «Centauros no paraba hasta que llegara a Tokio», sede de la extinta Copa Intercontinental de Clubes. Barcelona tomó nota de este duro adversario, Real Madrid empezó a llamar a sus contactos en Colombia -los mismos que le vendieron a Edwin Congo- para que les llevaran informes sobre ese coloso futbolístico y por Milan decidieron llamar a la selección de Bolivia en 1994 para consultarles sobre si era fácil ganar en Villavicencio, como lo hicieron los bolivianos en 1994 durante un amistoso con Colombia.

El terror de los rivales llevó a pensar que el deporte del coleo, muy practicado por esos lares, era la manera con la que el equipo celeste se hacía infranqueable. Luis Cubilla fue a entrenar al club a comienzos de 2003 (como siempre ocurre, a Alvaro de Jesús Gómez lo echaron logrado el ascenso) pero salió corriendo al ver que su cuerpo no cabía en Capacho´s y le dejó el puesto a Diego Umaña que triste, nunca se adaptó a la ciudad. Alexis García terminó agarrando a Centauros cuando estaba ya en las últimas y no pudo salvarlo del descenso.

De Centauros ya no se recuerda ni su nombre. No queremos saber cómo fue la reacción de la señorita lacrimógena y que capaba trabajo cada vez que jugaban Jersson González, Herly Alcázar, Oswaldo MacKenzie, Guillermo Hernando, Francisco «Miyuca» Mosquera el día que le dijeron que Centauros se iba a jugar a Popayán.