Juan Pablo Arango

Hubo una época en la que ser jóven, vallecaucano y talentoso no era suficiente para hacerse a un lugar en la nómina titular del América. Eran días en que por delante de las jóvenes promesas escarlatas siempre habría un “Polilla” Da Silva, un “Palomo” Usurriaga, un “Pitufo” De Ávila e incluso un “Pony” Maturana. Con nombres -y remoquetes- de tantos quilates por delante, lo inteligente para quienes hacían sus primeros pintos en el profesionalismo era echar a andar en busca de nuevos horizontes.
Más que cualquier otro de sus compañeros, Juan Pablo Arango ,delantero, caleño de espíritu aventurero, que después de destacarse en la selección Valle tuvo algunos minutos con el América de comienzos de la década de 1990, llevó al extremo el sabio consejo que una buena mañana seguramente recibió en Cascajal: “vayan muchachos, busquen nuevos rumbos, prueben suerte en otros lares”. Atenta nota tomó Juan Pablo de este consejo y, juicioso, se las arregló junto con el bogotano Juan Carlos Niño para embarcarse con destino a China en una época en la que nuestros futbolistas no conocían destino diferente a los internacionales de Avianca.
Después de haber vivido las duras y las maduras, con hoy pintorescos, en su momento dramáticos, llamados a las emisoras deportivas pidiendo consejos sobre cómo sazonar una culebra y en qué término saben mejor los ratones, Juan Pablo regresó en silencio a Colombia. País ingrato, jamás le agradeció a estos dos pioneros, a estos dos jóvenes emprendedores su gesta. Con una hoja de vida díficil de descifrar por los carácteres en los que se registraba su paso por el lejano oriente, debió contentarse con lo que le ofreció el Atlético Huila, que para ese entonces, 1994, apenas se estrenaba en la primera división.
Sin llegar nunca a consolidarse, trasegó también por el Cortuluá y el Once Caldas hasta que en marzo de 1997 lo volvió a picar el bicho de la aventura y animoso atendió el llamado del “profe” Janio Cabezas para encabezar una muy bestiarista cuadrilla de compatriotas de la que hacían parte también César Zape y Stewar Lasso para reforzar a los “Armadillos” de Houston,equipo que si hemos de creerle a la fuente sería el invitado de ese año en la variopinta liga estadounidense. Su llegada a los misteriosos “Armadillos” es el último rastro que se conserva de nuestro homenajeado. Sin embargo, y sabiendo ya de lo que es capaz, los lectores de este espacio no deben estar entre los sorprendidos el día en que en prensa o televisión se anuncie como gran novedad el descubrimiento de un DT colombiano triunfando en la siempre complicada liga bielorusa. .
-
http://el-menos-esperado@hotmail.com Anónimo
-
http://nardbangalter@yahoo.fr Anónimo
-
http://mandiolo@hotmail.com Anónimo
-
http://machecor@gmail.com Anónimo
-
Anónimo
-
http://josepablo_arango@hotmail.com Anónimo
-
http://dianatezna@hotmail.com Anónimo





