La fábula del tiburón y la muñeca

Ocurrió el pasado domingo en el estadio Metropolitano. Willy, el nuevo tiburón del Junior, invento de algún imberbe genio del mercadeo que en mala hora decidió archivar al tradicional escualo con un stop de Ford Fairlane en lugar de ojo, presa de la euforia se olvidó del código penal y no tuvo problema en arrimársele libidonosamente a la cándida muñeca patinadora de Pastas La Muñeca. Semejante suceso fue bocatto di cardinale para un conocido noticiero necesitado de material para llenar la franja maldita del mediodía. El resultado fue este, todo un referente del audiovisual futbolero-bestiarista.