¿Usted no sabe quién soy yo?

Dicen que el árbitro soviético Miroslav Stupar encargado de dirigir el partido Francia Vs. Kuwait por la primera ronda de España 1982 pasó unos días en Colombia como fruto de un canje de talento arbitral por bultos de café. Dicen que pocos días después de haber llegado, mientras transitaba por una calle de Palmira el carro en el que iba -un Fiat 147-, sin querer, le torció un espejo retrovisor al Mercedes 450 SLC-P (P de polarizado) de un emprendedor de la época con nexos en el alto gobierno. Como es natural en esos casos, la primera reacción del potentado ante la solicitud del chofer del 147 de llamar a la Polivial para que viniera a hacer el croquis fue preguntarle-afirmarle: «¿Y es que usted no sabe quién soy yo?». Acto seguido, según cuentan, descargó el proveedor de su pistola al aire para largarse tras un sonoro chirrido de llantas.

Años después, mientras pitaba en el que era su primer Mundial, el buen Stupar revivió el trauma colombiano cuando, después del cuarto gol francés vio descender de la tribuna a un colérico jeque Kuwaití y detrás a un escolta con un maletín idéntico al que portaba el emprendedor colombiano aquella tarde. El emir -no en vano los colombianos, gracias a siglos de invasión árabe a España tenemos con ellos mucho en común- le salió con la misma: que si acaso no sabía quién era él y que lo podía hacer joder y que él era parcerísimo de Havelange y que pilas pues. Aterrado, al referí no le quedó sino ceder y anular el gol de Alain Giresse. El jeque, satisfecho, se retiró apurado pues tenía que viajar a Colombia a un casting que tenía al día siguiente para un comercial de Arroz Roa.