Pasó de incógnito-Denuncia

Nunca ha sido cosa del Bestiario del balón inmiscuirse en asuntos judiciales. Pero esta vez no tenemos alternativa. Pasmados estamos al darnos cuenta de la burla a la justicia por parte de Josef Fritzl, «el Monstruo de Austria» al escapar de su lugar de reclusión para aparecer sin que nadie lo notara, sólo un integrante -anónimo, por supuesto- de nuestra unidad investigativa, como director técnico de Suiza en el Mundial de Suráfrica 2010 bajo la falsa identidad de Ottmar Hitzfeld. Es por esto que, ante la pasividad y el silencio de los buenos, usamos nuestra tribuna para poner en evidencia a tan sanguinario criminal.

De paso, reconocemos el olfato -malicia indígena, tal vez- de nuestro crédito Johan Volanthen quien, según nos cuenta la fuente que insiste en no revelar su nombre, fue el único del plantel que detectó la verdadera identidad de su entrenador y días antes de viajar a Suráfrica prefirió automarginarse del equipo temeroso de terminar pasando largos años encerrado en un camerino sometido a todo tipo de vejámenes. Dice la fuente que Volanthen comenzó a dudar de la identidad del adiestrador que los llevaría al Mundial cuando vio en su tobillo derecho un brazalete electrónico igual (de inoperante) a los que utiliza el INPEC de su país natal.

Con la colaboración de @MaoOrtiz