Usted se encuentra en estado “Mal, hermano”, si…

  • Entra a la casa y siente que su mujer está “oliendo a otro”.
  • Recibe llamadas amenazantes de las centrales bancarias cada dos horas.
  • Se pincha en El Pescadero y el repuesto está desinflado, mientras los niños lloran en la parte trasera del carro.
  • Le sale un vejigón en el dedo gordo y, por magnetismo maligno, no hace sino pegarse en la parte afectada.
  • Pero, por sobre todas las cosas, si su equipo se fue a la B y además le toca explicarle el fracaso a prensa, aficionados y directivos con ese gesto lastimero, casi colegial que uno a veces puso cuando los matones del curso querían montársela.

Moisés Pachón, en 1995, año en el que el Cúcuta descendió a segunda, mostró en toda su extensión, ese doloroso resquemor de alma que solo se describe con la expresión “Mal, hermano”.