La Eduardojulianística: una doctrina en vías de extinción

Al ver este video se piensa que el Unión Magdalena iba de último por la rabia de la gente en las tribunas, pero no. El «Ciclón» iba ¡de primero en la tabla! Había clasificado a los cuadrangulares cuatro fechas antes del final del todos contra todos en el 2003. Pero perdió contra el Quindío jugando pésimo, tanto que se especuló sobre un posible amaño de ese juego que jamás se pudo comprobar. Eduardo Julián Retat estaba tan bravo como los hinchas y se aguantó los insultos del Eduardo Santos de Santa Marta. Pero uno de los principios de la doctrina Eduardojulianística es que si todo sale mal, todos deben poner la jeta, sin arrugarse. Por eso al final de ese juego agarró al defensor central argentino Sebastián Alderete, casi lo encuella y le advirtió que se disculpara porque él y sus compañeros habían dado pena en el campo.

Otros dos mandamientos que supo tener la Eduardojulianística por esos años era no tener arquero suplente (si pasaba alguna emergencia estaba Eyner Viveros para cubrir ese puesto) y usar como guardaespaldas  al preparador físico del equipo para que, ante algún mal resultado, un hincha samario lo pensara más de dos veces antes de romperle el vidrio trasero del Swift rojo que poseía el gran DT del Unión.