Category: Lechoneadas

Número 1 ¿Mi selección?

Por , 20 mayo 2011 9:00 pm

¡Ay! la víspera de USA’94. ¡Ay! los desafueros y los excesos. ¡Ay! la malsana euforia. En su punto más alto, cuando quien se atreviera a decir que Edson Arantes “Refisal” Pelé quizás se había equivocado al señalarnos como los favoritos al título corría el riesgo de ser sofreído en sartén comunitario en la Plaza de Bolívar,  Bavaria lanzó la campaña “Número 1 mi selección”.  Y fue entonces que a algún creativo se le ocurrió que era una buena idea darle a los jugadores de  Maturana una bonificación por levantar el índice cada vez que celebraran un gol de los partidos  que se disputaron contra rivales de la talla de la encopetada Selección Centroamérica.

Se manejaron muchas cifras. Se hablaba de a paquete por cada dedo parado. No sabemos. Habría que revisar las cuentas de cobro que, suponemos, al terminar cada partido junto con la fotocopia de su RUT y su cédula los jugadores radicaban en las oficinas de la cervecera. No faltó tampoco el aguafiestas que quiso restarle mérito al creativo de turno sosteniendo que esta idea era calcada de una campaña similar de la cerveza brasileña Brahma.

El caso es que tras el fiasco del Mundial la revolucionaria estrategia quedó reducida a un mal recuerdo. Y en vez de levantar el dedo, para olvidarlo, jugadores, hinchas y, cómo no, directivos prefirieron levantar el codo.

Estamos con los muchachos del profe Marroquín

Por , 18 noviembre 2009 3:24 pm

Mundial85

El Bestiario del balón, siempre anacrónico, siempre en el lugar equivocado, se une a la iniciativa nacional para brindarle pleno respaldo a la muchachada que nos representará en el Mundial juvenil de la Unión Soviética.

Euforia’85

Por , 21 agosto 2009 5:56 pm

LechoneadoskyDef

Está más que demostrado que en Colombia la euforia premundialista es caldo de cultivo de lamentables excesos  a los que luego nos aproximamos con la misma severidad con la que en una mañana de guayabo se juzga lo que se hizo y deshizo estando en las garras del alcohol.

Después del triste y ya suficientemente reseñado caso de USA’94 encontramos otros tantos de equipos colombianos que descollaron en la fase de clasificación generando una expectativa por lo general desmedida. Quizás el precursor en esta senda de tropiezos fue la selección juvenil que en 1985 conformó Luis Alfonso Marroquín.  Como es bien sabido, este equipo sorprendió en el suramericano de Asunción mostrando un fútbol revolucionario para nuestro medio,  para después no lograr el mundial de la Unión Soviética la figuración que las desbordades expectativas señalaban.

El  caso es que, como es de rigor, el lapso entre la clasifiación y el Mundial sirvió para que corriera a raudales el optimismo y también el ingenio criollo, como siempre, rico en estereotipos. Así, como lo muestra la gráfica, Unión Soviética más que Stalin, Lenin o incluso vodka era sinónimo de Siberia y el sufijo “osky”. Lástima que todo terminara en una lechoneadosky.

Especial de Halloween: "Garabato" reloaded

Por , 31 octubre 2007 3:48 pm

“Gracias, Enrique Esterilla por favor”, “No, el señor Esterilla mandó decir que hoy no atendía a nadie, amaneció como de malas pulgas, mejor llámelo mañana”. Quite el Esterilla y reemplácelo por Aponte, Falcioni o Ampudia, da igual. Cualquiera de los once que estaban esa tarde de brujas en el gramado del Estadio Nacional de Santiago, muy seguramente amanecieron hoy con estigmas emocionales, extraños delirios y un profundo desasosiego. Y con razón. Perder en la última centésima del último segundo del último minuto de un bizarro partido de desempate –de aplicarse los criterios actuales de desempate, América habría dado la vuelta olímpica en Montevideo- después de dos intentos fallidos era, o para fletar un microbús, meter todo el plantel y pedirle al conductor que los llevara al fondo de las frías aguas del Pacífico o, aprovechando la coyuntura, pedirle al utilero que se agenciara de afán 18 disfraces de cariñosito y salir del estadio como un grupo de infantes más disfrutando de su día.

Pero nada de esto pasó. Si vinieron, como era de esperarse, los golpes de pecho, las recriminaciones: “que por qué sacaron a Gareca para meter a Esterilla”, “que por qué no se colgaron los once del palo si en el entretiempo hicieron la prueba y no se vino abajo”, fueron las más escuchadas esa tarde. Veinte años después, cada noche de brujas se escuchan dientes que rechinan en un camerino del estadio santiaguino.

Ficha:

Octubre 31-1987
Estadio Nacional, Santiago de Chile
Árbitro: Hernán Silva

Peñarol 1
Eduardo Pereira, José Herrera (expulsado), Marcelo Rotti, Obdulio Trasante, Alfonso Domínguez, José Perdomo (Jorge Gonçalves), Eduardo Da Silva, Daniel Vidal (Jorge Villar), Ricardo Viera, Diego Aguirre (Gol 30 t.s.)
América 0
Julio César Falcioni, Hugo Valencia, Víctor Espinosa, Álvaro Aponte, Jairo Ampudia (expulsado), Sergio Santín, Roberto Cabañas (expulsado), Víctor Luna (englobado), Juan Manuel Battaglia, Ricardo Gareca (Enrique Simón Esterilla), Willington Ortiz

P.D: Después de un arduo trabajo de efectos especiales, la unidad de nuevos medios del Bestiario logró darle un inconfundible aire de filme de terror al video tratando de recrear de la mejor manera el formato en el que se conserva en la memoria de la parcial americana. .

Valladolid 1991/1992

Por , 28 mayo 2007 11:32 pm

Los dirigentes vallisoletanos quedaron absolutamente encantados con la primera temporada de Francisco Maturana al frente del Real Valladolid, un club humildón y sin aspiraciones que, de la nada, se ubicó en el noveno lugar de la clasificación general de la temporada 90/91. Fue tanto el suceso de este equipo que estuvo a tres puntos de coronar Copa Uefa. Aunque curiosamente el Valladolid, a pesar de su buena posición en la liga, quedó con un -2 en diferencia de gol (hizo 38 en 38 fechas y le anotaron 40)

Queriendo hacer una “Selección Colombia albivioleta” la dirigencia del club transplantó la columna vertebral del combinado colombiano que había brillado en Italia `90 para pegarla a su organismo: René Higuita, Leonel Álvarez y Carlos Valderrama iban a ser las fichas claves de este conjunto, que ya soñaba con entrar a una Copa de Campeones de Europa. También se sumó como preparador físico Diego Barragán.

Si bien Leonel arribó primero al José Zorrilla y se adaptó a las mil maravillas, no fue tan así con el crack de Pescaíto y el mejor arquero líbero del mundo. Goles idiotas, displicencia a manos llenas, captura de gónadas al símbolo más importante de nuestro fútbol en pleno Santiago Bernabéu y descenso pisando fuerte por la casa violeta fueron las consecuencias de esta “Colombia connection”.

Higuita y Valderrama terminaron banqueados y el Valladolid perdió la categoría al ocupar el puesto 19 entre 20 participantes. Entre sus peores resultados se recuerdan un 0-6 en contra como local, un 1-4 ante el Valencia, también en Valladolid, y un 5-1 ante Atlético de Madrid.

Maturana, tres años después, recaló en el Atlético de Madrid, con campaña similar….

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