Category: Centrales braveros

Hamir Carabalí

Por siempreconusted, 22 Noviembre 2009 9:28 pm

HamirCarabaliDef

El celebérrimo clásico en que Santa Fe derrotó 7-3 a Millonarios tuvo como saldo dos víctimas fatales. El primero, Fernando “Bombillito” Castro,  lateral bogotano que en ese partido debutaba como profesional con Millonarios y que, víctima del trauma de la goleada, sólo pudo jugar un partido más en primera división  (contra Pereira, la fecha siguiente).  El segundo fue Hamir Carabalí, recio defensor central que para la época ya registraba una importante trayectoria en Millonarios, Quindío, Santa Fe, Pereira, Unión y Once Caldas y que en ese partido reaparecía en su casa matriz gracias a una segunda oportunidad que le daba el entonces técnico azul Moisés Pachón.

Valga decir que Carabalí sólo estaba en los planes de Pachón. Para hinchas, periodistas e incluso algunos jugadores fue toda una sorpresa ver su nombre en la alineación del equipo con el que Millonarios arrancó la temporada 1992. No era un desconocido, pero si fue una gran sorpresa encontrarlo esa tarde haciendo pareja de centrales con el hoy técnico de Rosario Central, Ariel Cuffaro Russo. Y fue víctima fatal porque un buen desempeño esa tarde le habría garantizado la permanencia en la defensa azul, cosa que era sinónimo de un relanzamiento de su carrera. Pero no. Haber hecho parte de la zaga responsable de haberle dado el vistobueno a siete goles del rival de patio fue motivo suficiente para que Carabalí no volviera a aparecer ni siquiera por el banco de suplentes.

Al año siguiente recaló en el Atlético Huila y luego pasó también por el Real Cartagena. Para esa época, todavía no se exportaban futbolistas a El Salvador.

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Freddy Torres Acosta

Por siempreconusted, 20 Febrero 2007 3:07 pm

Sobrevalorado defensa central vallecaucano (no confundir con su homónimo, el popular “Chito”)que gracias a una sagaz movida de Efraín Pachón y su pool de empresarios recaló en el fútbol argentino recién a los 30 años, quedando en evidencia que si no lo hizo antes, no tenía demasiado para ofrecer. Quienes tuvieron el gusto de ver su desempeño en los estadios colombianos seguramente no darán crédito a este dato. Estan en todo su derecho. Fue en el año 2000 cuando se desvinculó del Deportes Tolima –equipo en el que supo hacerse cliente frecuente del boletín de penas y castigos– y fichó a préstamo para el recién ascendido Almagro. Previamente había jugado en Santa Fe (dos partidos en 1990), en el Cúcuta Deportivo y en el Deportivo Cali. Eran días en los que la exportación de colombianos rumbo al sur estaba en pleno auge, Angel, Iván Córdoba, Yepez y Serna habían abierto una senda por la que Pachón, viejo zorro, quiso colar a su longevo pupilo.

Apenas un sólo partido bastó para cerrar su capítulo en tierras criollas y fue en una derrota 3 a 0 frente a Unión. En aquel plantel compartió entrenamientos con Chaile, Brahman Sinisterra, Aragón, Demus, Coria y Bevacqua entre otros. Con la llegada de la dupla Brown–Enrique creyó que volvería a ser considerado, y a su vez esperó con ansias a Diego Maradona como manager general de la institución. Pero no sólo no se dio esto último, sino que los técnicos le bajaron el pulgar y lo dejaron ir junto a Fabio Lenguita, Leonel Liberman, Ricardo Lunari y José Ramírez.

Sin embargo, su estadía no fue tan intrascendente como se piensa, al menos no para todos, ya que Jonathan Santana se acercó a la religión gracias a sus consejos. “Ya había aceptado a Cristo en mi corazón antes del accidente, a través de un compañero cristiano, Freddy Torres, que jugó conmigo en Almagro. El accidente no fue el factor fundamental de mi acercamiento a Dios, pero sí ayudó a aferrarme más”, declaró Jony. El moreno pasaría luego, quizás con un poco más de éxito, por el Real Cartagena (2002) y el Monagas de Venezuela. Que piola, ahí no es tan difícil.

Post en asocio con enunabaldosa, a cargo de cucu y SCU..

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Orlando "La Garza" Garcés

Por siempreconusted, 6 Octubre 2006 1:57 pm

Espigado defensa central que compartía con las estrellas de las portadas la obsesión por no revelar cuantos eran los abriles que cargaba a cuestas. Después de una dilatada trayectoria en nuestra divisional de ascenso, llegó a Santa Fe proveniente de Girardot para el segundo semestre de 1996. Su debut –2-0 contra el Cali y fin del invicto del poderoso equipo del “Pecoso”– fue promisorio: “un gran futuro le espera a este jóven valor que hoy apareció en la zaga santafereña”, dijeron algunos cronistas, “qué buen central ese pelado”, comentaron por su parte los hinchas. Lo que sólo algunos pocos sabían era que el de “La Garza” –como fue bautizado el central de Pradera– era un caso similar al de María Goretti, famosa por parecer de 20 cuando su edad real doblaba esta cifra. Igual que la diva, la cédula de la “Garza” revelaba algo que su fachada se empeñaba en ocultar: había nacido en 1970 y eran 26 los años que acumulaba el día de su debut.

Alternando con otros referentes del pasado reciente cardenal como Adelmo Vallecilla, Óscar Upegui y Diego Tello, Garcés se mantuvo en el primer equipo hasta comienzos de 1999 cuando inició una carrera descendente con escalas en Neiva –ciudad a la que suele ir a templar lo más granado del fútbol capitalino– y Santa Marta, en donde puso su granito de arena para el primer descenso del Unión. Hace poco se publicó una lista con los más veteranos de la primera B en la que la “Garza” brilló por su ausencia. Con base en esto podemos deducir que su carrera, como la de la fugaz presentadora de Chispirrinmiringuirichi, comenzó tarde y terminó temprano. .

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Eduardo Orozco

Por siempreconusted, 21 Septiembre 2006 11:30 am

“Chalo: Santa Fe (Millonarios) está jugando sabrosito sabrosito, Jairo. Yo veo a este equipo bien paradito, las líneas estan bien sincronizadas y de no ser por la infame actuación de Panesso esto ya estaría dos a cero a favor del cuadro capitalino. Voz Comercial: Industrial de poleas, toda clase de poleas en hierro y aluminio…(se interrumpe la cuña, se escucha un bullicio) Orozco, Orozco, pero por Dios, Orozco… (silencio con bullicio de fondo)…. gol gol gol gol gol gol gol gol gol gol gol goool del Unión, Huila, Quindío, Junior, Nacional, etc”.

Sus frecuentes yerros en las canchas del país inmortalizados gracias al inolvidable estilo del “Fútbol visitante” hicieron del central barranquillero Eduardo Orozco un símbolo de la vulnerabilidad de los equipos capitalinos en sus incursiones fuera de la ciudad. Todo esto gracias a que, como pocos, tuvo la oportunidad de militar en ambos bandos constituyendose así en un referente compartido de las gestas fallidas que Jairo Moncada y “Chalo” Gonzales llevaron a los oídos de fanáticos pegados al transistor en una tarde marchita de domingo. De Orozco se puede decir también que pese a ser de la cantera azul (eterno capitán de las inferiores), se le recuerda más por sus tardes con la roja, club en el que militó entre 1993 y 1996, previa participación en la zaga del Cóndor. Hizo también parte de la selección Bogotá sub23 de comienzos de los noventa junto al “Pocillo” Díaz, Juan Carlos Niño, Fabian Martínez y Jaime Leonardo Rodríguez, entre otros.

A Millonarios regresó en 1997 cuando la lesión de Osman López motivó su inscripción a última hora para la Copa Libertadores, torneo en el que desperdigó todo su talento y elegancia al defender –a su actuación contra Peñarol en el partido de primera fase en el Centenario no la ha podido borrar el paso del tiempo–. Su paso por Millonarios duró lo que duran dos peces de hielo en un whisky on the rocks; sus constantes imprecisiones precipitaron su salida una vez sentenciada la eleminación de los azules del torneo continental. Desubicado, buscó refugio en el Tolima grande, donde fue acogido primero por el Tolima y después por el Huila, último registro que se conserva de su trasegar..

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Miguel “El Fercho” González Palacio

Por ustedesnoexisten, 9 Agosto 2006 10:38 am


Imagen cortesía de Gráficas Guarichas.

Aunque ya se habló de “Fercho Durango” en este mismo blog, el zaguero samario que hoy concita nuestra atención fue comparado con el mítico rival de Gallito Ramírez y amigo del profesor Parsifal y la maestra Kalalú e ícono publicitario de una concesionaria de automóviles (recordar el famoso slogan de “¿Y de tu carro qué?”), no solamente por su mero aspecto físico sino por esa seductora habilidad para trompear y dar pescozones a los atacantes que merodeaban por su guarida.

Claro, es que nunca le tocó bailar con la más bonita y el pobre de “Fercho” curtió sus nudillos, similares a una manopla, en intensas batallas defendiendo los colores del siempre glorioso Unión Magdalena, no sin antes haber hecho la pasantía en la Selección Magdalena campeona juvenil de la Copa Coca-Cola en 1980. Estuvo en el Bucaramanga rompiendo cejas, lanzando jabs, crosses y demás golpes pugilísticos que no fueron suficientes para galvanizar la última línea de los búcaros, en donde desde Nazarith hasta el pirata Ferrer tiraban la toalla para que no los golearan.

Después de naufragar y llenar de escupitajos el balde, tuvo un asalto memorable como comandante de la durísima zaga de Cúcuta Deportivo en 1988. Al lado de otros duros como Luis Murillo, Carlos Mario Estrada y Pedro Blanco, rompieron rótulas al por mayor y los dividendos de tanta agresión fueron jugosos: clasificaron a los motilones al octogonal de 1988.

Lo que llama la atención es que el “Fercho” jugaba, como cualquier número 10 de talento, con las medias caídas. Y había una explicación: González Palacio era primo de Carlos “Pibe” Valderrama ya que era sobrino de Juana, la madre del ídolo de Pescaíto. De su primo copió ese estilo desfachatado de vestir, pero eso nunca disimuló su estilo de juego, similar al de un boxeador luruaqueño.
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